Caspe impulsa el turismo religioso con la creación de una red en torno a la Vera Cruz

05/06/2012

Imagen de la clausura
Imagen de la clausura

Caspe ha acogido las IV Jornadas sobre el Lignum Crucis, que han reunido a más de 150 personas llegadas de diferentes puntos de España y que han tenido como objetivo la creación de una red turística de la Vera Cruz que incluya aquellos lugares que alberguen las reliquias más valiosas de la cruz en la que murió Jesucristo como Caravaca, Santo Toribio de Liébana o la propia Caspe. El congreso ha contado con un fuerte apoyo tanto institucional como eclesiástico y ha servido de punto de partida para esta iniciativa

Más de 150 personas llegadas de diferentes puntos de España han participado durante todo el fin de semana en las IV Jornadas sobre el Lignum Crucis que se han celebrado en Caspe con el objetivo de crear una red turística en torno a la Vera Cruz que incorpore a la propia capital del Bajo Aragón Caspe, junto a Caravaca y Santo Toribio de Liébana, ciudades que tienen en común encontrarse en posesión de una reliquia de la cruz en la que murió Jesucristo.

Dicha red cuenta con el visto bueno de otros municipios importantes a los que se ha sumado el de la Coordinadora de hermandades y cofradías de Vera Cruz de España. Además, el proyecto ha arrancado con un fuerte apoyo tanto institucional como eclesiástico, tal y como prueban la presencia del el arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña, que acompañó a los congresistas durante toda la jornada del sábado, o la del eurodiputado Jaime Mayor Oreja quien ya el viernes impartió la charla de apertura y declaró sentirse muy "identificado" con la iniciativa.

Tal y como ha explicado el presidente de la comarca Bajo Aragón Caspe, Carlos Jerónimo Alastuey Pérez, estas jornadas suponen el inicio de algo "importante". "Llevamos tiempo colaborando en la recuperación de esta reliquia, ahora ya la tenemos expuesta al público y la gente puede venir a verla, porque es una joya, es la gran desconocida, como lo es esta Comarca", ha señalado Alastuey, quien ha confirmado que ya se han formalizado contactos con las cofradías tanto de Caravaca como de Santo Toribio de Liébana para la formalización de este movimiento turístico religioso.

En la misma línea se ha expresado el arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña: "Es muy importante recuperar este patrimonio, porque son tesoros de la piedad, de la Historia y la fe cristiana, que están ahí, los tenemos y lo que interesa es que resplandezca su presencia en todas partes, tanto desde el punto de vista del valor del objeto devocional como por la reivindicación de la fe cristiana".

Durante todo el fin de semana se ha mantenido un intenso ritmo de trabajo, con ponentes de la talla del director de publicaciones del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid, Wifredo Rincón; del catedrático de la Universidad de Sevilla José Sánchez Herrero o de Marion Reder Gadow, en representación de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo de Málaga.

La clausura, ya el domingo, estuvo marcada por la presencia del cardenal emérito de Barcelona, Ricard María Carles. Tras una procesión con la Vera Cruz, acompañada por todas las cofradías del municipio en donde los tambores han roto el respetuoso silencio que se respiraba en las calles de Caspe, el Cardenal presidió la Misa Solemne que estaba dentro de los actos programados en el congreso, para posteriormente clausurar las jornadas.

Se trata de la primera vez que un cardenal visita la ciudad de Caspe, lo que ha supuesto un apoyo muy significativo a la difusión de la Vera Cruz de Caspe y a la Red de municipios con Vera Cruz que se pretende crear.

Las jornadas han supuesto todo un ejemplo de convivencia y confraternización entre las cofradías y hermandades, aportando un importante legado tanto por la experiencia vivida como por el aprendizaje adquirido. Bajo el lema, "Cruz y compromiso, viaje y mensaje", Caspe ha servido de punto de unión para las hermandades y cofradías de la Vera Cruz de toda España.

Los congresistas asistentes se han podido llevar una grata impresión de la Vera Cruz de Caspe, convirtiéndose la adoración de la misma en uno de los actos más emotivos de las jornadas. Clausuradas las jornadas comienza un largo camino para poner el valor la reliquia y lograr un mayor reconocimiento.