La marea SIN Humo arrasa el campus

Alejandro Tornos y Lara Escudero. Estudiantes del Grado de Periodismo de la Universidad de Zaragoza - 28/05/2013

El pasado domingo 26 de mayo tenía lugar la IX Carrera Sin Humo que organiza la Universidad de Zaragoza. Más de 1.200 corredores se pusieron el dorsal y salieron a correr para conmemorar el Día Mundial sin Tabaco, que se celebrará el 31 de mayo.

Domingo 26 de mayo, 9:30 horas. Todo estaba listo para dar comienzo a la IX Carrera Sin Humo y 1.260 participantes esperaban ansiosos el pistoletazo que arrancaría la competición. Y es que después de varias semanas de intensa preparación (talleres conjuntos, entrenamientos, consejos profesionales), por fin había llegado el gran día. Con casi un 50% de participación femenina y más de 50 niños de varios colegios, los objetivos para esta edición parecían haberse cumplido.

Nada más sonar el disparo -y con Joaquín Pacheco y su silla de ruedas tuneada a la cabeza-, una asombrosa marea humana arrasaba la línea de salida, donde se apreciaban niños, jóvenes, adultos y mayores de todas las edades. Una impactante instantánea que se tornó aún más conmovedora cuando todos los participantes fundieron un estruendoso y común grito de guerra con un sinfín de gestos de felicidad.

5 kilómetros a lo largo del Campus San Francisco; una distancia que supondría un esfuerzo bien distinto para cada uno de los corredores: Atletas profesionales, corredores populares, adolescentes, escolares de varias edades, madres, padres, hijos, universitarias, universitarios, ancianos. y hasta un bebé con su carrito. Todos ellos tenían un cometido: cruzar la meta. Cruzarla, con mejor o peor tiempo, pero sin olvidar el espíritu solidario, festivo y saludable de la Carrera Sin Humo.

Poco más de 15 minutos después, Marcos López se hizo con el título de ganador absoluto de la carrera (16: 16) y con una marca de 18:26, Lina Díaz consiguió ser la primera mujer en llegar a la meta. Después de ellos, fueron llegando de forma progresiva el resto de participantes. Aunque con semblante fatigoso y jadeando, jamás ninguno de ellos pudo borrar la sonrisa del rostro. Sin duda alguna, el mejor trofeo.

El ambiente no podía ser más alegre y veraniego. Después de una jornada de esfuerzo físico, las charlas y los "enhorabuenas" entre participantes, las anécdotas y las risas fueron las protagonistas. Incluso hubo tiempo para reposar tumbados en el césped. Y aunque en el fondo se tratase de una competición, el alma de la carrera les había envuelto a todos.

Llegó el momento de la entrega de premios y la típica performance ante los medios: Primer, segundo y tercer finalista de cada categoría subían al podio; recibían todos ellos un detalle, y después, tocaba el posado fotográfico ante el fortísimo aplauso del público, -todavía más atronador cuando fue el turno de los niños del Instituto de Utebo, ganadores de la carrera escolar-.

Un año más, la organización de la carrera ha sido un éxito. Los objetivos se han cumplido con creces: una afluencia masiva de gente -tanto corredores como espectadores-, además la participación femenina ha estado muy cerca del 50% y el ambiente durante toda la mañana ha sido inmejorable.

La soleada mañana del domingo nos ha dejado la posibilidad de ver a más de un millar de personas disfrutando del deporte en su forma más altruista y solidaria. Algo que no es muy común en los tiempos que corren hoy en día. Todavía con la miel en los labios por el logro de esta edición, esperamos que todos los asistentes la hayan disfrutado al máximo. Y el que no haya podido acudir, que sepa que tiene una cita pendiente en la X edición de la Carrera Sin Humo.

Joaquín Pacheco: el F1 de la silla de ruedas
Joaquín Pacheco: el F1 de la silla de ruedas

Una vez más, abrió la carrera. Joaquín Pacheco lleva años participando en numerosas carreras y maratones por toda España y se ha convertido en un auténtico referente para todos. Su mejor marca la logró en la maratón de Valencia (3horas y 15 minutos), y esta es su sexta Carrera Sin Humo.

"Es una carrera muy divertida y se la recomiendo a todo el mundo", apunta. Entre sus colegas "de silla" la denominan "el pequeño Mónaco", pues es una carrera que "engaña"; creamos o no "la gente viene a correr, a competir", y esquivar las curvas entre cientos de personas, a veces es demasiado complicado. "Me he llegado a colocar entre los 100 primeros, y eso ha significado ponerme a 17Km/hora, que es mucho", revela Pacheco.

En España, unas 40 personas discapacitadas participan en carreras con sillas especiales para ello y Joaquín, es el único aragonés. Con años de experiencia a sus espaldas, ahora quiere transmitir su afán de superación a otras personas: "voy a tener una gran suerte, porque voy a preparar a un chico joven". El único problema de este deporte es la cantidad económica que supone adquirir una silla "en condiciones". Son muchos los arreglos que hay que hacer para conseguir un giro limpio, de calidad, en curvas tanto abiertas como cerradas y los precios oscilan entre los 6.000 y los 10.000 euros. Aun así, como en el mundo del motor, hay fans del tuneo; y Joaquín es uno de ellos: "Entre los alerones a lo Fórmula 1, los ajustes especiales para la espalda y el sillín, mi silla puede ascender en total a los 30.000 euros".

Aunque confiesa no haber logrado su marca del año pasado (20:00), ni haber ganado ninguna de las ediciones "sin humo", sigue tan ilusionado como siempre y no piensa abandonar. De momento, ya tiene en mente la X Carrera Sin Humo y quiere animar a toda la ciudad a participar. Joaquín Pacheco se siente atleta; es atleta, y resulta innegable que es único como ejemplo de superación.

Lina Díaz: la primera dama
Lina Díaz: la primera dama

Atleta, estudiante de derecho, y, ahora, primera mujer en cruzar la meta de la IX edición de la Carrera Sin Humo: "estoy muy contenta porque es la tercera vez que participo, pero la primera que gano", confiesa Lina. Para ella es importante haberse hecho con este título, porque es una firme defensora de las mujeres en el deporte. En esta edición se ha rozado el 50% de participación femenina y "se ha notado". Las mujeres cada vez hacen más deporte y no solo es cuestión de estética; según Lina, hacer deporte, además de saludable, "es una forma de diversión y esto se traduce a sentirse mejor con una misma".

Además, el hecho de haber corrido entre personas de todas las edades, - en especial los niños- le parece la mejor forma de concienciar a todos de la importancia que supone realizar deporte de forma regular. Como atleta profesional, ella también recomienda la carrera a cualquier persona que quiera disfrutar de una agradable jornada llena de deporte y diversión. Pero sobre todo, tiene muy claro que el próximo año... "repetiremos".